La DANA de octubre y noviembre de 2024 disparó un volumen sin precedentes de siniestros que se sufrieron sobre todo en la Comunidad Valenciana. El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) utilizó IA para automatizar la valoración de daños, priorizar expedientes y reducir plazos de indemnización. Mediante visión artificial, modelos predictivos y chatbots, el CCS tramitó el 94 % de los daños materiales en tiempo récord. Detallamos a continuación los módulos implementados, sus resultados y principales conclusiones.
Subtítulos
- Módulos de IA en acción
- Resultados y métricas
- Normativa y buenas prácticas
- Visión de los responsables
- Desafíos y próximos pasos
1. Módulos de IA en acción
El CCS desplegó un sistema de visión por ordenador que analiza fotografías de los afectados para identificar y clasificar daños materiales, filtrando reclamaciones menores para pago inmediato, lo que alivia la carga presencial. Además, un algoritmo de triaje clasificó expedientes según urgencia y complejidad, basándose en datos meteorológicos y valor declarado.
Por otro lado, un chatbot de procesamiento de lenguaje natural en el portal de autoservicio asistió a los usuarios en la carga de documentación y resolvió dudas frecuentes, reduciendo las reclamaciones pendientes por falta de información al 3,6%.
2. Resultados y métricas aproximadas
Los datos que a continuación se muestran, evidencian la magnitud del cambio operativo. En 2019, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) evaluaba el 68 % de los expedientes por daños materiales tras fenómenos catastróficos similares. Con la DANA de 2024, esta cifra ascendió al 94 %, lo que supone un incremento de 26 puntos porcentuales y pone de relieve la eficacia del modelo híbrido de inteligencia artificial (IA) y supervisión humana.
Asimismo, el plazo medio para la primera indemnización por daños en vehículos se redujo de 27 días en 2019 a tan solo 11 días en 2024, recortando los tiempos en más de la mitad. Además, el importe total abonado por siniestros asociados a la DANA alcanzó los 2,8 millones de euros, estableciendo un récord histórico en los 70 años de trayectoria del Consorcio.
Otro hito relevante fue la disminución de reclamaciones pendientes por falta de documentación: gracias al uso del chatbot de carga guiada, se pasó del 12 % al 3,6 %, mejorando significativamente la eficiencia del proceso y la satisfacción de los asegurados.
| Indicador | DANA‑2019 | DANA‑2024 | Variación |
| Expedientes valorados (%) | 68% | 94% | +26pp |
| 1ª indemnización vehículos | 27días | 11días | ‑59% |
| Importe abonado | — | 2,80M€ | Récord |
| Pendientes docs (%) | 12% | 3,6% | ‑8,4pp |
3. Normativa y buenas prácticas
• RGPD, art. 22: derecho a no ser sujeto de decisiones exclusivamente automatizadas.
• Propuesta Reglamento IA (COM(2021)206): obligaciones para sistemas de alto riesgo.
• Principios UNESPA: supervisión humana y auditorías algorítmicas.
La incorporación de sistemas de IA en la gestión de siniestros debe alinearse con el marco normativo vigente. El artículo 22 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) garantiza el derecho de los ciudadanos a no ser objeto de decisiones exclusivamente automatizadas, lo que obliga al CCS a asegurar la intervención humana en todas las resoluciones indemnizatorias.
De forma paralela, la Propuesta de Reglamento Europeo sobre Inteligencia Artificial (COM(2021)206) clasifica como de “alto riesgo” a los sistemas que afectan a servicios esenciales, como el asegurador, imponiendo exigencias de transparencia y evaluación previa. En este contexto, el Consorcio se ha adherido a los Principios de Ética en IA promovidos por UNESPA, que requieren auditorías periódicas de los algoritmos, monitorización activa de sesgos y una supervisión constante para garantizar equidad y explicabilidad.
4. Visión de los responsables
En IA Generativa (21-V-2025), evento celebrado en Innova Madrid al que tuve el honor de ser invitado por Inetum, intervino Dª Carmen García, Directora de Sistemas y Tecnologías de la Información del Consorcio de Compensación de Seguros, quien subrayó:
“La IA ha servido como herramienta de apoyo frente al aluvión de siniestros, pero requiere siempre la revisión final del tramitador humano; no resuelve el siniestro por sí misma.”
Con esta afirmación, a mi buen entender, la Sra. García subrayó que, aunque la inteligencia artificial incrementa la capacidad de análisis y agiliza la tramitación, el juicio humano y experto continúa siendo esencial para garantizar decisiones justas, seguras y ajustadas a Derecho.
5. Desafíos y próximos pasos
• Transparencia: explicar decisiones del modelo para evitar la “caja negra”.
• Calidad datos extremos: colaboración con AEMET y sandbox de IA.
• Responsabilidad: adaptación a la futura Directiva UE sobre IA.
Pese a los logros alcanzados, el CCS identifica desafíos clave para afianzar su modelo híbrido. En primer lugar, la transparencia algorítmica: resulta indispensable detallar los datos y criterios empleados por los modelos para evitar la percepción de opacidad y consolidar la confianza ciudadana, como explique en mi anterior artículo (sesgos-algoritmicos-en-el-ambito-del-derecho-retos-ejemplos-y-marco-normativo).
En segundo término, la calidad de los datos extremos: la DANA dejó al descubierto deficiencias en las series históricas, lo que ha motivado la colaboración con AEMET y la participación en sandbox de IA para enriquecer fuentes y mejorar la precisión de las predicciones.
Por último, se plantea el reto de la responsabilidad jurídica. La futura Directiva Europea sobre IA contempla una presunción de causalidad en casos de daños graves, lo que exigirá al CCS reforzar sus protocolos de trazabilidad, auditoría y supervisión de cada decisión automatizada.
Conclusión
La DANA-2024 evidenció que la combinación de IA y supervisión humana revoluciona la tramitación de siniestros, al aunar velocidad y precisión. El CCS ha trazado un modelo de referencia para futuras catástrofes, donde la innovación tecnológica se integra con un riguroso cumplimiento normativo, garantizando la protección de los derechos ciudadanos y una respuesta administrativa ágil y propia del siglo XXI.